martes, 13 de mayo de 2014

Derecho al delirio

Aunque no podemos adivinar el tiempo "¿Qué será?"
Si que tenemos al menos, el derecho a imaginar el que queremos que sea.
Naciones unidas han proclamado extensas lineas de derechos humanos, pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene mas el derecho de ver, oír y callar.
¿Qué tal si empezamos a ejercer el, jamas proclamado, derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito?
Vamos a clavar los ojos mas allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no va de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
La gente no será manejada por el automóvil, ni sera programada por la computadoras, ni sera comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;
El televisor dejará de ser el miembro mas importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropa;
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomas, como canta el pájaro sin saber que canta y como juegan los niños sin saber que juegan;
En ningún país irán presos los muchachos que nieguen cumplir el servicio militar, si no los que quieran cumplirlo;
Los economistas no llamarán "nivel de vida" al nivel de consumo, ni "calidad de vida" a la cantidad de cosas;
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que mas le conviene;
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá mas remedio que declararse en quiebra;
La comida no será mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
Los niños ricos no serán tratados como si fueren dinero, porque no habrá niños ricos;
La educación no será un privilegio de quienes puedan pagarla;
La policía no sera la maldición de quienes no puedan comprarla;
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
Una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América, una mujer india gobernará Guatemala y otra Perú;
En Argentina, las "locas" de plaza de mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
La santa madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo:
La Iglesia también dictará otro mandamiento,  que se le había olvidado a Dios "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte";
Serán reforestados los desiertos del mundo, y los desiertos del alma;
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos lo que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;
La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses, pero en este mundo champón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano

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